Sobre mí
Casi todo es esperar
Soy Marina. Trabajo entre Praga y Calais, y fotografío como me gustaría que me fotografiaran: sin prisa, y con el espacio suficiente para olvidarse de la cámara.

La mirada
Primero la luz, después el motivo
Casi siempre encuentro la luz antes que la imagen. Una orilla, una habitación, un rostro: cada uno es otra cosa según lo que le caiga encima, así que la mayor parte del oficio consiste en decidir dónde ponerse y cuánto quedarse. Un lugar se asienta solo si le das tiempo. Pedirle que actúe no funciona nunca.
El día de la sesión
Muy pocas indicaciones
Las sesiones son tranquilas. Dirijo lo justo para que te sientas a gusto, rara vez más: las fotografías que merecen la pena aparecen cuando uno ha dejado de sentirse fotografiado. Después la edición es severa. Recibirás menos imágenes de las que esperas, porque prefiero entregar doce que aguanten a ochenta que no.
El portafolio lo dice mejor que esta página. Si te dice algo, escríbeme.